Preparación de las colmenas para la zafra del eucalyptus spp

Con el objetivo de aumentar la cantidad de miel producida, muchos apicultores trasladan sus colmenas desde distintas partes del país hacia montes de Eucalyptus

La apicultura en el Eucalyptus spp. viene en ascenso y con un futuro muy prometedor por los buenos rendimientos y la calidad de la miel. Es la única producción monofloral de miel en Uruguay que se produce en cantidades que permiten una continuidad de su oferta. Resta esperar a que los precios de exportación mejoren y se valorice la calidad de la miel producida.  

Uno de los puntos clave para este tipo de producción es llevar colmenas fuertes y sanas. Esta preparación comienza en agosto-setiembre del año previo al traslado (dependiendo de la zona). La colmena objetivo se caracteriza por:

• Una población de al menos 25.000 abejas (un alza y media completa aproximadamente) y 20.000 crías (entre siete y nueve marcos con más del 50% de panal cubierto por cría de abejas) (Figura 1).

Figura 1Colmena objetivo (a) donde se observa la población requerida y cuadro de cría modelo (b) mostrando un alto porcentaje del cuadro cubierto por cría con un patrón de postura uniforme. Ambas imágenes reflejan el estado sanitario de la colmena y la buena calidad de la reina.

• Una reina joven, de la temporada, con postura vigorosa. Colmenas con reina vieja pueden llegar a la población objetivo y lograr buenos rendimientos productivos, pero las consecuencias en las pérdidas de colmenas serán mayores.
• Reservas de alimento: Las reservas de miel de la colmena dependerá de la disponibilidad de néctar del monte de Eucalyptus spp. cuando se instale el apiario, ya que es aconsejable evitar mezclar miel de otros orígenes con la producida en estos montes. Esto permite disminuir la probabilidad de que la miel cosechada contenga residuos de glifosato y dificulte su comercialización. Por lo tanto, si la floración aún no ha comenzado, las colonias deben ser trasladadas con reservas de alimentos para sobrevivir y evitar la despoblación hasta el momento que comience el flujo de néctar de forma intensa. En caso de que ya haya comenzado el flujo de néctar intenso, las colmenas pueden ser trasladadas sin reservas de miel. Por otro lado, es aconsejable que estas colmenas contengan reservas de polen polifloral, ya que este polen permite mitigar el aumento repentino de los niveles de infección con Nosema spp., característico de colmenas ubicadas en montes de E. grandis.
Para lograr estas colmenas objetivo, los manejos que se realicen dependerán de la zona donde se encuentren y transcurran la primavera y verano. Las colmenas ubicadas en zonas de floración temprana requerirán distintos manejos en comparación a aquellas zonas dominadas por cultivos de primavera y verano o por monte nativo.

Figura 2Efecto de la genétca de las abejas en la fortaleza y en la producción de miel de colmenas produciendo miel en montes de Eucalyptus spp.

Por lo tanto, el apicultor deberá planificar su trabajo en función de la zona y de la flora disponible, haciendo especial énfasis en dos aspectos:
1 – Nutricional
El escenario agrícola actual, caracterizado por cambios año tras año en el uso del suelo, obliga a los apicultores a adaptar su forma de trabajo a dichos cambios. En ese contexto, es vital que las colmenas tengan siempre alimentos (miel y polen) y que la disponibilidad de estos alimentos acompañe el desarrollo colonial. Es importante recordar que las larvas son las principales consumidoras de proteínas de la colmena (en forma de polen o jalea real producida por las nodrizas a partir del consumo de polen) y, por lo tanto, son necesarias grandes cantidades de polen para mantener el desarrollo de la cría a valores como el requerido. Además, el crecimiento poblacional debe ser acompañado por una buena disponibilidad de miel (o suministro de jarabe) que permita mantener esa población hasta el momento del traslado hacia los montes de Eucalyptus spp.
2 – Sanitario
Es importante asegurar bajos niveles de Varroa destructor durante todo el año. El principal problema sanitario de las abejas es Varroa. Se trata de un ácaro que succiona las reservas nutricionales de la abeja y transmite virus, constituyendo la principal amenaza sanitaria de la apicultura a nivel mundial. Si bien hay zonas del país donde las colmenas logran sobrevivir a la infestación con el ácaro y otras zonas en las que esto no sucede, la presencia de Varroa en las colmenas causa daño y consecuentemente disminuye el desarrollo colonial y los rendimientos productivos. Las poblaciones de Varroa deben ser monitoreadas con muestreos de abejas adultas desde la primavera: es aconsejable estimar el porcentaje de infección y curar los núcleos o colmenas una vez que las reinas estén fecundadas. Posteriormente, es aconsejable realizar un monitoreo en diciembre y febrero previo al traslado. Además, se recomienda curar las colonias previo al traslado con un tratamiento orgánico como ácido oxálico en tiras de cartón autorizadas. Este tipo de tratamiento orgánico permite que la miel producida no contenga residuos del acaricida y que las colonias mantengan sus niveles de infestación bajos.
Además, para mejorar el estado sanitario de las colmenas y lograr mayores producciones, es aconsejable, por un lado, realizar recambios de panales en la primavera ya que los panales viejos no solo acumulan pesticidas que pueden afectar el desarrollo de la cría, sino que también propician las enfermedades. Por otro lado, es importante equilibrar la población de todas las colmenas. Para esto, aproximadamente dos meses antes del traslado, se recomienda apoyar las colmenas más chicas con cría y abeja. Entre una y dos semanas previas al traslado seleccionar las mejores colmenas, descartando aquellas que no alcancen la población suficiente.

Figura 3Manejos realizados a lo largo del año.

Elección de los montes
Los E. grandis son la especie de Eucalyptus forestados que producen más néctar y en consecuencia los que permiten que las colmenas produzcan más miel. Hay principalmente dos aspectos importantes al momento de definir el el sitio donde instalar las colmenas:
• la edad del monte: los árboles con más años son los más productivos.
• el origen del árbol: los montes plantados a partir de clones tienen una floración acotada en el tiempo, mientras que los plantados a partir de semilla tienen mayor variabilidad genética y por lo tanto la floración es más extendida en el tiempo.
Por otro lado, se ha observado que existen montes que, independientemente de su edad y el origen del árbol, son más nectaríferos que otros. Esto puede deberse a las condiciones de suelo y su impacto en los montes, constituyendo esta un área a explorar.
Existen empresas forestales que realizan anualmente llamados a apicultores con un listado de los posibles sitios donde colocar las colmenas. En general, el costo oscila entre 3 y 5 dólares por colmena. Es importante asegurarse que la entrada al monte sea accesible para los vehículos cargados, visitar el lugar previo al traslado y contar con los requisitos para el ingreso a los montes exigidos por dichas empresas.
Traslado de las colmenas hacia los montes de Eucalyptus spp.
Idealmente, el traslado debe realizarse cuando comiencen a aparecer las primeras flores y no antes, lo que sucede, generalmente, durante los últimos días de febrero.
Esto es importante para evitar que el crecimiento poblacional se detenga o disminuya y así, maximizar la producción. Existen distintas formas de trasladar las colmenas. Su elección dependerá de las características de las empresas, vehículos, personal disponible, distancias a recorrer y tiempos de viaje, entre otros factores. Es importante preservar el bienestar de quienes trasladan, pero también de aquellas personas que potencialmente pueden interactuar durante el transcurso del traslado.
Preparación de las colmenas: las colmenas deben contar con material sano y en buen estado, sin perforaciones y con pisos unidos a la cámara de cría para evitar problemas en el traslado. Se pueden trasladar con piquera5 abierta o piquera cerrada, no habiendo diferencias en el corte de postura de la reina entre colmenas trasladadas de ambas formas. Si se opta por la segunda opción, es importante tener en cuenta el sobrecalentamiento interno de la colmena. Para esto, las piqueras se pueden tapar con polifón y colocar techos ventilados, asegurando piso, cajón y techo con cintas de amarre. Las colmenas pueden ser cargadas a última hora del día previo al traslado o en la madrugada del día del traslado, estimando descargar las colmenas en el destino a media mañana. Recordar tapar toda la carga con malla sombra doble, asegurando las colmenas al vehículo y colocar cartelería en el vehículo indicando el transporte de abejas.
Las colmenas trasladadas en tráiler tienen mayores probabilidades de perder reinas, en comparación a aquellas colmenas trasladadas en camión o cajas de camioneta. Posiblemente el mayor movimiento del tráiler contribuya a estas pérdidas.
Instalación de las colmenas en los montes de E. grandys
Existen distintas formas de colocar las colmenas en los montes de E. grandis. El primer aspecto importante es instalar el apiario en un lugar abierto, que reciba la mayor cantidad de horas de sol al día posible. El segundo y tercer aspecto a considerar implican evitar la deriva de abejas entre colmenas, lo cual sucede frecuentemente. Para esto, es aconsejable por un lado que todas las colmenas tengan el mismo acceso al monte y, por otro lado, considerar la ubicación de las colmenas en el apiario. En este sentido, no se han realizado estudios que evalúen si este aspecto influye en la producción de las colmenas y en las consecuencias poblacionales a mediano y largo plazo. Apicultores con mucha experiencia en esta práctica en nuestro país no coinciden en este aspecto, siendo común la disposición en filas, en círculos con las piqueras hacia adentro o en pallets con las piqueras hacia una misma orientación. Por lo tanto, en la medida que no se evalúe este aspecto de forma comparativa, a disposición de las colmenas en el apiario será un manejo que responderá a las posibilidades y comodidad de cada apicultor.

Manejo de las colmenas durante la zafra
Como se mencionó previamente, la producción de las colmenas en los montes de E. grandis depende en gran medida del trabajo realizado antes del traslado. Una vez instaladas las colmenas, inicialmente se recomienda agregar abundante material para evitar bloqueo excesivo y posibles problemas de enjambrazón. Dependiendo del año, a los 20-25 días luego de que se agregó el material, se recomienda ajustarlo para que la miel esté madura para la primera cosecha. En general, luego de esta cosecha, las colmenas tienen cierto grado de despoblamiento, la oferta de néctar disminuye y las condiciones ambientales son más desfavorables para el pecoreo, por lo que conviene trabajar colmenas con menos material para evitar problemas en la maduración de la miel en la segunda y última cosecha. El uso del poncho es una técnica que podría contribuir a esa regulación. La miel de la segunda cosecha es de rápida cristalización, por lo que se recomienda extraer esa miel inmediatamente después de cosechada para poder limpiarla y acondicionarla sin dificultades antes de que cristalice. Si bien hay productores que solían retirar la miel de la cámara de cría para “desbloquearla” y permitir que la reina mantenga la postura, actualmente esta es una práctica poco frecuente, posiblemente porque sus efectos no tienen consecuencias significativas en la producción y/o estado final de las colmenas, aunque este es un aspecto aún a evaluar.

Autores: Lic. Msc PhD Belén Branchiccela, Lic. Msc PhD Karina Antúnez, Lic. Msc PhD Ciro Invernizzi, Ing. Agr. Federico Coll.

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