Después del fenómeno de El Niño, ¿vendrá La Niña? ¿Cómo afectaría al clima de Argentina?

Tres años de La Niña de manera consecutiva, interrumpidos por un año El Niño, y ya comienzan a aparecer pronósticos con un probable año La Niña para la campaña 24/25. ¿Qué tan cierto es este pronóstico?

Estamos en pleno evento El Niño y si bien durante la segunda mitad de enero en Argentina se está observando una gran estabilidad a nivel nacional, el evento sigue totalmente vigente y recién ahora está comenzando a perder algo de intensidad.

La importante ola de calor que ya se empezó a sentir durante la última semana sobre el norte patagónico, y que rápidamente irá afectando a todo el país, sumado al faltante de lluvias, juegan un papel fundamental en la necesidad hídrica para la buena evolución de los cultivos.

Si bien es cierto que con los años Niño solemos tener lluvias superiores a lo normal en el centro y este de Argentina, no es algo atípico que durante el mes de enero dentro de un evento El Niño se presenten este tipo de situaciones temporarias, ya que la tendencia es que las lluvias retornen a los valores normales a partir de febrero.

¿Qué pronostican los principales modelos climáticos para la próxima campaña?

Según los pronósticos, las anomalías positivas de la temperatura de superficie de agua de mar (TSM) que caracterizan a El Niño en el Pacífico Tropical se mantendrán por encima del promedio al menos hasta el trimestre marzo, abril y mayo de 2024 y luego comenzaría un debilitamiento del evento, iniciando la transición hacia una fase neutral de ENOS.

Pronóstico probabilístico de ENOS hasta el trimestre septiembre, octubre, noviembre de 2024, realizado por NOAA a mediados de enero de 2024. Fuente: CPC/NOAA.

Al analizar los pronósticos probabilísticos de la NOAA, se observa una mayor probabilidad de una fase neutral de ENSO desde fines del otoño hasta por lo menos la primavera.

Pero los mismos modelos muestran que esta probabilidad de evento neutral disminuye a partir de la primavera, aumentando la probabilidad de La Niña hasta un 62% en el trimestre septiembre, octubre y noviembre, mientras que la probabilidad de una fase neutral solo alcanza un 30% de probabilidad.

Si comparamos los pronósticos más actualizados con respecto a los pronósticos realizados meses anteriores se observa un leve retardo en el momento del inicio del evento La Niña, pero un aumento en la probabilidad de ocurrencia.

Todavía es demasiado pronto para poder afirmar que la campaña 24-25 estará signada por los efectos de otro año La Niña, pero existe la posibilidad y en términos de probabilidad, por lo menos hasta ahora, es la situación más probable.

El evento El Niño actual es uno de los 5 más fuertes de la historia, sólo superado por las campañas 72-73, 82-83, 97-98, 15-16. Entonces la pregunta puede ir hacia si existe una probabilidad estadística de que luego de un evento El Niño muy fuerte se de un fenómeno La Niña, y la historia nos responde con un contundente “si”, ya que los 4 eventos fueron sucedidos por el evento La Niña.

Lamentablemente en meteorología no siempre se dan estos paralelismos, por lo que la incertidumbre se mantendrá por lo menos por un par de meses más. pero es un aspecto que siempre hay que tener en cuenta, ya que la historia de la evolución de las variables muchas veces ayuda a validar, o no, los pronósticos dinámicos.

Autor: Leonardo De Benedictis