Apicultura Orgánica

Uno de los aspectos principales a tener en cuenta para la producción apícola orgánica son las condiciones medioambientales de las áreas de libación

En la actualidad el incremento de la producción orgánica, se ha producido por la preferencia a
el consumo de productos orgánicos, ya que los consumidores optan preferentemente por llevara su mesa productos en los que en su proceso productivo no se empleen productos químicos, además de considerar que en el proceso de producción se implementaron prácticas amigables con la conservación del ambiente.

Argentina exporta actualmente miel orgánica a países de la Unión Europea como Alemania, Países Bajos, Bélgica, Italia, entre otros y destina al mercado interno alrededor del 18% de lo producido.
¿A que llamamos apicultura orgánica?
Cuando la miel es obtenida a partir de un sistema de producción sustentable en el tiempo,
mediante el manejo racional de los recursos naturales, sin la utilización de productos de síntesis química y estas características pueden ser claramente identificadas por parte de los
consumidores a través de un sistema de certificación, estamos hablando de Miel Orgánica,
Ecológica o Biológica.

La apicultura es una actividad casi tan antigua como la agricultura, en la cual se crían
abejas para aprovechar la producción de miel. La domesticación de las abejas tiene el
principal objetivo de producir miel y de manera secundaria los derivados como
propóleos, cera, polen, jalea real, reinas e insumos. Esta actividad genera un derrame
económico alto y representa una buena alternativa para los pequeños y medianos
productores. La adopción de una estrategia óptima sustentable que promueva la
interacción positiva entre la producción apícola con el ecosistema puede traer múltiples
beneficios al hombre, los cultivos y la flora silvestre.

Brasil se convirtió en el país del mundo con mayor número de colmenas orgánicas en 2020 al registrar cerca de 630.000 durante el año referido. Zambia y Bulgaria se situaron en segunda y tercera posición, respectivamente. Por su parte, España también logró colarse entre los diez primeros países con un total de aproximadamente 81.700 colmenas orgánicas.
Se estima que el mercado de productos orgánicos en el mundo ha crecido en la última década a razón del 20 % anual, siendo Europa, Japón y Estados Unidos, los que marcan el dinamismo del sector. En los mismos la oferta propia de productos orgánicos, no alcanza a cubrir la demanda creciente, aún con incrementos de superficie dedicada a este tipo de producción; esto hace pensar que podrían seguir expandiéndose las importaciones, siendo Asia (menos Japón), África, Australia-Nueva Zelanda y Latinoamérica los proveedores-exportadores.

Etapas de la producción para demostrar el cumplimiento con la Ley de Productos Orgánicos:

Apiario
En el apiario las abejas recolectan el néctar y el polen dentro del área de pecoreo y lo trasladan
a su colmena para la elaboración de la miel orgánica, el operador orgánico coloca a cada colmena un número de identificación, y lo registra en las bitácoras que lleva para mantener el control e identificar al final de la cadena productiva a que colmena corresponde el origen de la miel que llevará al centro de acopio.

Recolección
Antes de llevar al centro de acopio, el apicultor retira los bastidores o alzas (panales) de las
colmenas llenas de miel y con cuidado realiza el desoperculado, además de prevenir en todo
momento del manejo de la colmena, debe ser cuidadoso y cauteloso que no existan riesgos de
contaminación, que vulneren la integridad orgánica de la miel.

Extracción
Para la extracción de la miel el operador orgánico coloca los bastidores o alzas en una centrifuga a temperatura ambiente, una vez concluido el ciclo de centrifugado, colecta la miel y la almacena en tambor, creando una identificación de cada uno de ellos.

Reposado
Una vez entregada la miel orgánica a algún centro de acopio regional o temporal, ahí la dejan
reposar el tiempo necesario para que las impurezas suban a la superficie, aquí son susceptibles
de sufrir riesgo de contaminación o de perder la integridad orgánica ya que, aquí se concentran tambos de diferentes apicultores, es por eso que los tambos deben estar identificados y registrar la cantidad de miel orgánica por cada unidad de producción orgánica.

Procesamiento
Los tambos de miel salen del estado de reposo y se trasladan a las plantas de procesamiento a
filtrado, para eliminar cualquier residuo físico presente, en esta etapa pueden determinarse
algunas pruebas de calidad para conocer algunas características como la humedad o el
contenido de azúcares, entre otros o bien realizarle algunas pruebas de laboratorio para
asegurar la ausencia sustancias prohibidas en producción orgánica, con la finalidad de mantener la confianza del origen de la miel que llegará a la mesa del consumidor.

Envasado
La miel orgánica es envasada, ya sea para su comercialización nacional o internacional, en esta
etapa es fundamental colocar en la etiqueta o embalaje, el número de lote y código de la
operación orgánica, para continuar manteniendo medidas preventivas para asegurar en todo
momento la integridad de la miel orgánica, esto significa seguir manteniendo información
suficiente que permita realizar trazabilidad desde el envasado hacia atrás, para conocer el origen de la colmena de la cual se extrajo la miel orgánica, que será comercializada a través del grupo de productores apícolas, finalmente, es responsabilidad del operador orgánico la aplicación de las prácticas orgánicas y fortalecer con la implementación de Buenas Prácticas.

Ranking de los 10 países con el mayor número de colmenas orgánicas en el mundo en 2020

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