En Uruguay, con base en datos estimados por la SAU, existen unos 2.800 apicultores y se manejan unas 620 mil colmenas, distribuidas en todo el territorio nacional.

La producción anual oscila de 10 mil a 12 mil toneladas con un promedio que no llega a los 25 kilos por colmenas, con casos de productores que logran mucho más, dado que tienen condiciones tecnológicas productivas ideales y cuando no los afectan las dificultades climáticas. Quienes no llegan a esos 25 kilos tienen comprometido su margen de rentabilidad y siguen desarrollando labores apícolas por pasión, siendo clave en ese caso que tengan otro ingreso. Solo del 10% al 12% de la miel que se produce en el país se consume en el mercado interno, por lo tanto, el sector es muy dependiente de la exportación, con una dificultad enorme: la constante variabilidad de los precios.

Al respecto Causa, presidente de la Comisión Honoraria de Desarrollo Apícola, destacó la producción de miel “como una actividad muy familiar”. También hay empresas con 4000 colmenas que “evidentemente tienen empleados, lo mismo las que tienen mil y algo, pero de ese número para abajo es una producción familiar”.

El 80% de los apicultores inscriptos en el registro trabajan con menos de 300 colmenas, con lo cual la apicultura pasa a ser una actividad complementaria.

Tenemos “productores bien formados y eso lo puedo decir porque al recorrer o intercambiar con apicultores de Argentina, Chile u otros países, estamos iguales o un poco mejores; y si nos comparamos con Brasil estamos por encima”.

Del total de apicultores, “hay un 20% que son los más profesionales, que hacen trashumancia, que mueven colmenas a las polinizaciones de praderas o los montes de Rivera en el cierre de temporada”.

Producción y datos de mercado

Hay años en los que en períodos cortos de pronto se obtiene algo más de un dólar por kilo y a veces más de US$ 3 por kilo. Lo ideal es recibir al menos US$ 2 por kilo. Actualmente, los precios están en el eje de los US$ 1,60 por kilo.

El mercado clave es Estados Unidos y le siguen países de Europa. Un elemento clave es el nivel de trazas de glifosato que haya en el producto, dado que hay destinos como Alemania que exigen no más de 50 partes por billón (ppb) y en las actuales condiciones productivas en Uruguay alcanzar eso no es sencillo, en España 100 ppb y Estados Unidos no mide eso, no lo tiene en cuenta en su demanda.

En 2022/2023 (la zafra apícola se considera desde el 1º de octubre hasta el 30 de setiembre del año siguiente), Uruguay produjo 9000 toneladas, según datos de la Oficina de Planificación y Política Agropecuaria (Opypa).

Causa dijo que “con el crecimiento a nivel mundial en el consumo de miel, habría margen para una mayor producción y exportación”. Sin embargo, en el mundo “hay grandes volúmenes de mieles adulteradas que detienen la demanda y hacen que los precios bajen a los valores actuales, que este año mejoraron (promedio US$ 1,50 el kilo), pero seguimos trabajando casi por debajo de los costos de producción”.

Cuando los precios son tan bajos “es altamente complejo poder apostar a crecer y producir más”, y “una de las ventajas de esta temporada es que el mercado ha sido fluido con demanda interna y venta a pesar de los bajos precios”, pero en 2023 “tuvimos largos períodos con miel en los galpones sin posibilidad de comercializar”.

En síntesis, “tenemos un complejo panorama internacional con nuestra miel de calidad, a partir de 2016 se registraron algunos lotes con trazas de glifosato que nos llevó a perder el mercado alemán, pero hoy mayoritariamente tenemos a Estados Unidos que es un mercado que paga menos”. Así y todo “nuestra miel es de muy alta calidad”, subrayó.

El Anuario 2023 de Opypa indica que partiendo de la zafra 2010/2011 y hasta la última zafra (2022/2023), “Uruguay ha producido anualmente un promedio de 11.815 toneladas de miel, con un rendimiento promedio por colmena de 21 kg”, pero en el último año hubo importante caída, “superando apenas las 9000 toneladas”, siendo este “el valor más bajo de la serie”.

La importante disminución de la producción se explica “por un magro rendimiento por colmena, de apenas 14,89 kilos, en un año marcado por la sequía”, agrega el Anuario 2023, que cita valoraciones de la CHDA respecto “a las condiciones climáticas” por las que “existieron zonas del país (principalmente la zona centro-sur) en donde los niveles de producción han sido extremadamente bajos”.

Durante la sequía “el cultivo de colza representó un factor atenuante” por el buen comportamiento, pero otras “no presentaron buenos rendimientos”.

A las escasas 9000 toneladas se suma “una tendencia a la baja en los precios pagados al productor. Al cierre de 2022 el precio de la miel al productor cotizaba entre US$ 2,2 y 2,3 el kilo, mientras que a octubre de 2023 dicho precio es de entre US$ 1,2 y 1,5, debido a la caída de los precios de exportación”.

En 2022 la exportación de miel por parte de Uruguay fue de 9949 toneladas de miel, por US$ 35,5 millones.

Elaboración Opypa con base en Unidad de Apicultura de la Dirección General de la Granja (Digegra).