La plaga del escarabajo de las colmenas es una infestación de las colonias de abejas por el escarabajo Aethina tumida, un insecto depredador y necrófago que vive en el medio natural y que afecta a las poblaciones de abejas melíferas de la especie Apis mellifera L. En condiciones experimentales este escarabajo también puede parasitar las colonias de abejorros Bombus terrestris y, aunque no se ha demostrado infestación de las poblaciones en condiciones naturales, debe considerarse que Bombus spp. también es una especie expuesta a esta infestación.

El escarabajo adulto es atraído por las colonias de abejas para reproducirse, aunque puede sobrevivir y reproducirse independientemente en otros medios naturales recurriendo a otras fuentes de alimentación, entre ellas ciertos tipos de fruta. De ahí que, una vez establecido en un medio localizado, sea sumamente difícil erradicarlo.

El ciclo biológico de A. tumida empieza con la puesta de huevos del escarabajo adulto en colmenas infestadas. Los huevos son depositados generalmente en masas irregulares en las ranuras o en los panales de cría. Al cabo de dos a seis días los huevos eclosionan y las larvas empiezan a devorar los panales, los huevos de las abejas, el polen y la miel de la colmena. El escarabajo tiene una alta capacidad de reproducción, ya que cada hembra puede producir alrededor de 1 000 huevos durante sus cuatro a seis meses de vida. Una vez alcanzada la fase de madurez (aproximadamente 10 a 29 días después de la eclosión), las larvas salen de la colmena y se entierran en el suelo en torno a la entrada de la colmena. El escarabajo adulto emerge por lo general al cabo de tres o cuatro semanas, aunque la fase de pupa puede durar entre 8 y 60 días, según las condiciones de temperatura y de humedad.

El ciclo de vida del escarabajo adulto depende, entre otras cosas, de las condiciones ambientales de temperatura y humedad, pero, en la práctica, los adultos pueden vivir por lo menos seis meses y, en condiciones de reproducción propicias, la hembra puede poner huevos cada 5 o cada 12 semanas. El escarabajo es capaz de sobrevivir al menos dos semanas sin comer y 50 días en los panales de cría.

Los primeros signos de infestación pueden pasar desapercibidos, pero el rápido crecimiento de la población de escarabajos provoca una alta mortalidad en la colmena. Como A. tumida puede vivir en el medio natural y volar 6 a 13 kilómetros lejos de su nido, es capaz de dispersarse rápidamente y de colonizar directamente las colmenas. Seguir o acompañar a los enjambres es uno de los motivos por los que se dispersa. La propagación de la infestación no requiere el contacto directo entre abejas adultas. Sin embargo, el desplazamiento de abejas adultas, panales de miel y otros productos apícolas, así como de material de apicultura usado, puede propagar la infestación a colonias no afectadas.